Mi estudio

Siempre  he admirado los estudios en New York.

Una gran mayoría de ellos en polígonos antiguos con un espacio diáfano y sin embargo luminosos, minimalistas y súper sencillos. Cuando comencé mi aventura buscaba esto en Bilbao centro y hoy puedo decir que lo he conseguido.

Creo haber aportado a mi estudio esa calidez que tanto admiraba y he conseguido un estudio moderno y sin embargo completo.

Disponemos de 43m2 diáfanos exceptuando el vestuario. Toda una pared de ventanales consiguiendo así poder aprovechar todo lo posible la luz natural. Cuando  el tiempo no nos lo permite, nuestra lámpara de luz cálida nos ayuda en esta labor.

Por ser un estudio pequeño los cambios de aparatos en las clases nunca interrumpen el ritmo, por lo que las clases resultan muy dinámicas y variadas durante todo el curso.

Nuestro suelo de maderas junto con las tres calefacciones nos ayuda mucho en invierno a estar siempre en un ambiente agradable.

Intentamos, dentro de nuestras posibilidades como empresa, que el ambiente en el centro sea siempre entrañable y que las clases resulten confortables en todos los aspectos.

Realmente estamos convencidos que todo esto nos ayuda a trabajar con muy buena energía y que eso se nota a diario en nuestros clientes.